En Osorno seguimos viendo cómo algunos proyectos avanzan con una clasificación sísmica de suelo estimada ‘por analogía’ con un terreno vecino, y eso en esta zona es un error que se paga caro. La geología local no es homogénea: pasás de un manto de ceniza volcánica consolidada a un depósito fluvial del Rahue en menos de cien metros. Ese cambio brusco modifica la velocidad de onda de corte y, por lo tanto, el tipo de suelo según NCh433. Nosotros, en lugar de asumir, ejecutamos el ensayo MASW con arreglo lineal de geófonos de 4.5 Hz y fuente activa para obtener un perfil real de Vs30. La experiencia en la cuenca osornina nos ha enseñado que un dato real de Vs30 puede ser la diferencia entre un diseño sísmico ajustado y uno que subestime la demanda sobre la estructura.
En suelos volcánicos de Osorno, un Vs30 medido con MASW puede revelar un perfil tipo C donde la analogía visual sugería un tipo D, bajando el coeficiente sísmico de diseño.
