En la Región de Los Lagos, la aplicación correcta de la norma NCh 1508 para la clasificación de suelos es mandatoria antes de cualquier cimentación. En Osorno, con sus 170.000 habitantes asentados sobre depósitos fluvioglaciales y potentes capas de cenizas volcánicas, un análisis granulométrico completo (tamices + hidrómetro) es la única vía para distinguir entre un limo inestable y una arena densa competente. La geología local, heredada de la actividad del volcán Osorno, genera perfiles donde las partículas finas dominan la matriz del suelo, haciendo indispensable la vía húmeda del hidrómetro para determinar la fracción bajo la malla N°200. Nuestro equipo técnico aplica el ensayo según NCh 165 y D7928, integrando los datos con el ensayo de límites de Atterberg para definir el índice de plasticidad del material.
La diferencia entre un limo y una arcilla en Osorno no se ve a simple vista; se mide con el hidrómetro tras 24 horas de sedimentación.
