Osorno creció sobre una matriz de suelos volcánicos que definen su paisaje y su geotecnia. La ciudad, asentada entre los ríos Rahue y Damas, se expande sobre depósitos de ceniza y arenas limosas donde la compactación define la estabilidad de cualquier relleno estructural. Hemos trabajado en proyectos desde Rahue Alto hasta Francke, y sabemos que el control de densidad en estos materiales —con su característico contenido de humedad natural superior al 25%— exige una ejecución rigurosa del ensayo Proctor. La NCh1534.Of2009 establece el marco, pero la interpretación de la curva para estos suelos requiere experiencia local. Complementar el estudio de compactación con un ensayo CPT permite correlacionar la resistencia in situ en estratos donde la energía del Proctor modificado no siempre refleja la respuesta real del trumao, especialmente en zonas de alta porosidad cerca de la cuenca lechera.
En suelos derivados de ceniza volcánica como los de Osorno, la humedad óptima del Proctor puede variar hasta 4 puntos porcentuales entre el método de preparación seca y húmeda.
