En Osorno vemos con frecuencia que los proyectos chicos se confían del suelo y después aparecen grietas. La zona tiene una mezcla compleja de cenizas volcánicas, limos y un nivel freático que sube en invierno como en pocas partes del sur. Hacer un estudio de mecánica de suelos acá no es un trámite: es entender cómo se va a comportar el terreno cuando reciba carga y agua al mismo tiempo. Nosotros tomamos muestras en el punto exacto de la obra, las procesamos en laboratorio propio bajo la norma NCh1508 y entregamos parámetros de cálculo reales, no tablas genéricas. Para obra gruesa, siempre conviene cruzar resultados con un ensayo de penetración SPT que nos dice la resistencia en profundidad sin interpretaciones dudosas.
En Osorno, ignorar la turba bajo la capa de ceniza volcánica es la causa número uno de asentamientos diferidos en obra.
